martes, 22 de noviembre de 2011

TEOLOGÍA SISTEMÁTICA


Amados alumnos que Dios les bendiga, hoy martes continuamos con la clase de Bibliología
Canonicidad y Autoridad




5. EXACTITUD. La autoridad de la Biblia también es demostrada por el echo de su corrección hasta el grado infinito en asunto de historia y de profecía. La información histórica registrada en los escritos originales es inerrante, y la profecía no solamente revela los eventos que han de ocurrir en el futuro, sino que también provee la seguridad absoluta que todo lo que ha sido predicho será ejecutando por la soberana y, por lo tanto, irresistible autoridad de Dios. De ese modo ha sido demostrada la autoridad divina de las Escrituras en el gran despliegue de profecía que ya han sido cumplidas, y así se demostrará en la completa realización de todo lo que aún astá por cumplirse. "El celo de Jehová de los ejercitos hará esto".


6. PODER EFICAZ. La Biblia prueba su autoridad por la manera en que prevalece por encima de las actividades humanas. Su dominio comenzó con un puñado de personas despreciadas que vivían en una pequeña comunidad. Esta no ha compartido su tarea con ninguna otra agencia. Como el rompimiento de un dique ha brotado como un torrente sumergiendo al mundo. Al hacer esto, ha conquistado imperios aun sin esperarlo, siendo odiada y ridiculizada. Sus defensores han sido condenados a muerte atroz pero sin devolver los ataques. La depravación imperante no ha podido detener su avance victorioso. Como la edificacion del templo donde no se oía el golpe del martillo, así también ha crecido este maravilloso edificio de Dios. No queremos decir con esto que la Biblia ha transformado al mundo; pero la Palabra de Jehová ha sido y será cumplida cuando dice: "Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié" (Is 55:11). Los hombres, en verdad, no han estado ciegos al hecho de que éste libro autoritativo atribuye todas sus cualidades y efectividad solamente a Dios. Ninguna teoría inventada por los hombres puede explicar la autoridad irresistible de la Biblia. Hablando acerca de su propia Palabra, Jehová dice, "Porque mis pensamientos no son vuestro pensamientos, ni vustros caminos son mis caminos, dijo Jehová" (Is. 55:8).



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lunes, 21 de noviembre de 2011

TEOLOGÍA SISTEMÁTICA


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 Canonicidad y Autoridad



2. PODER IMPERIAL. La Biblia, por incorporar el evangelio, es el "poder de Dios para salvación" (Ro. 1:16), y, como muchas veces se ignora, el evangelio es dirigido al hombre en forma de un edicto imperial. Es algo que debe ser obedecido (Hch. 5:32; Ro. 2:8; 10:16;  2Ti. 1:8; He. 5:9; 1P. 4:17). Este no tan solamente contiene la oferta divina para la salvación de los hombres sino que también penetra en el mismo corazón con poder iluminador y transformador.
   "Así que la fe es por el oír, y el oír por la Palabra de Dios" (Ro. 10:17). "Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón" (He. 4:12). La Palabra de Dios debe de ser predicada y no la palabra de los hombres y donde quiera que se predica la Palabra de Dios ésta justifica su propia proclamación de ser  "el poder de Dios para salvación."

    3. PODER SANTIFICADOR. La autoridad de la Biblia es afirmada y demostrada en el hecho de que esta tiene poder santificador. El Señor oró así: "Santíficalos en tu verdad: tu Palabra es verdad" (Jn. 17:17). La nación de Israel aún ha de ser santificada por la Palabra de verdad. El pacto de Jehová declara: "Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios; y ellos me serán por pueblo" (Jer. 21:33); Bendiciones inconmensurables son provistas para aquellos en quienes la Palabra de Dios habita "abundantemente en toda sabiduría" (Col. 3:16); y al tomar "la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios" (Ef. 6:17), la armadura de Dios, por la cual el enemigo puede ser derrotado, es completada. Las vidas de un sinnúmero de santos de Dios han probado que la Biblia es un poder santificador.


 4. PODER REVELADOR. La Biblia testifica y prueba su autoridad de ser una revelación dada a los hombres. Toda información autoritativa de cosas celestiales y mundanas, de tiempo y eternidad, de lo bueno o lo malo, es derivada de la Palabra de Dios. En todos sus puntos y por todas las pruebas a que el hombre ha podido someter esta vasta revelación de erudición ésta ha probado ser nada menos que "la sabiduría de Dios" revelada a los hombres.




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viernes, 18 de noviembre de 2011

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Canonicidad y Autoridad





VI. LAS ESCRITURAS SON AUTORITATIVAS YA QUE ES LA PALABRA EMPLEADA POR DIOS, EL ESPIRITU SANTO.




       Habiendo originado y transmitido las Escrituras por medio de profetas escogidos, la autoridad de esos escritos es revelada aún por el hecho que el Espíritu emplea las Escrituras como Su propio lenguaje al hablar a los hombres. La Biblia, por ser la Palabra de Dios, es adecuada para expresar perfectamente en cada ocasión en que el Espíritu funciona para ejecutar su soberanía y propósito divino. La Escritura es la "espada del Espíritu" (Ef. 6:17), y "Así dice Jehová" es siempre el equivalente de "Así dice el Espíritu Santo." La frase, "El Espíritu dice claramente" (1 Ti. 4:1), puede ser aplicada con entera justificación a toda la Palabra de Dios. Esta es Su voz, hablando-no solamente en el sentido de que procede de El, pero tambien en el sentido de que es empleado por El como su propio vocabulario y fraseología. Es esta palabra a la que el Espíritu, en sumo grado, se limita a Sí mismo al hablar a los hombres.





VII. LA AUTORIDAD DE LA BIBLIA PUEDE
VERSE EN EL ECHO DE QUE  SIN EL MAS LEVE
DESVIO ESTA VERIFICA Y SATISFACE TODO
LO QUE DICE SER



Este tema aunque ya ha sido considerado en su lugar lógico en  relación a la apologética, bien podría tratarse brevemente ahora y  dentro de una más o menos comprensiva clasificación de sus partes:

    1. PODER PERDURABLE. Los escritores bíblicos declararon que las Escrituras perdurarían, siendo como son las palabras de Dios para  los hombres, la cual ya ha sido comprobada como verdad a través de la preservación sobrenatural de dichos oráculos. Mas adelante daremos consideración al tema de la preservación de dichos escritos.



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jueves, 17 de noviembre de 2011

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Canonicidad y Autoridad











       En el sentido amplio del vocablo, como ya hemos indicado, el profeta era uno que anunciaba o proclamaba al igual que uno que profetizaba o predecía el futuro. El profeta siempre era lo primero y  solamente asumía la segunda responsabilidad cuando una necesidad específica lo demandaba. El título de profeta connota el recibir y proclamar el mensaje de Dios sobre cualquier asunto sin restricción en lo que concierne al tiempo de su aplicación. Los profetas del Antiguo Testamento continuarían hasta la llegada de Juan (Mt. 11:13) y laq abrupta terminación de éstos revela el plan divino tocante a un nuevo canon cuyos escritores proféticos debían de recibir su  comisión de Aquel que Juan anunciaría. Malaquías concluye con una mirada hacia el ministerio profético que Juan habia de cumplir en parte. "He aquí os envío al profeta Elías antres que venga el día de Jehová, grande y terrible" (Mal. 4:5), y hablando acerca de Juan, Cristo dijo: "Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir" (Mt. 11:14). Así es que el canon del Antiguo Testamento permaneció abierto hasta Juan, pero el del Nuevo Testamento fue cerrado con el último escrito del último apostól. El Antiguo Testamento en cuanto a su esperanza, estaba centrado en el primer advenimiento de Cristo. La esperanza del Nuevo Testamento está centrada en la segunda venida de Cristo; sus palabras finales provienen del mismo Señor Glorificado, "He aquí yo vengo pronto."  Y el escritor inspirado añade: "Amén, sí, ven, Señor Jesús."
      La Iglesia, o aquellos a quienes fue dado el Nuevo Testamento, se dice estar edificado en el fundamento de los apóstoles y profetas (Ef. 2:20), en lugar de decir que los apóstoles y profetas están edificados en ésta. La Iglesia no es la que ha derramado sonbre los hombres autoridad apostólica y profética, sino por el contrario, hombres escogidos, movidos por el Espíritu Santo, recibieron y proclamaron la verdad y la doctrina por medio de la cual la iglesia ha venido a existir y en la cual tiene que continuar hasta el fin de su peregrinaje terrrenal. Una cosa es autorizar y ordenar un profeta, y otra muy diferente es solamente reconocer lo que Dios ha constituido con  autoridad soberana. Ni la congregación del Israel ni la Iglesia, jamás ha funcionado fuera de esta última realidad mencionada.
     Puede concluirse, entonces, que el servicio más elevado que Dios ha puesto en manos de los hombres es el de profeta, y  transcendiendo el ministerio normal de un profeta estaba ese servicio,  encomendado a unos pocos profetas, por el cual ellos recibían y proclamaban aquellas porciones que por autorización divina iban a construir el canon de las Escrituras. Debido a que un ministerio profetico general de anunciar la verdad de Dios ha de continuar a través de toda esta edad (1 Co. 14:3; Ef. 4:11), es posible que la afirmación anunciando que las profecías "se acabarán" (1Co. 13:8) anticipase el cierre del canon del Nuevo Testamento; porque donde no hay un profeta divinamente designado y debidamente comprobado no hay Escritura para ser recibida y promulgada.



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miércoles, 16 de noviembre de 2011

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Canonicidad y Autoridad




5. LOS PROFETAS EN RELACION A LAS  ESCRITURAS. Al profeta le fue dada la alta responsabilidad de recibir y comunicar la Palabra de Dios. No todos los escritos de los profetas, aunque eran la Palabra de Dios para aquel tiempo, se convirtieron en Escrituras, ni pudieron todos los que clamaron ser profetas pudieron ser oídos.
    La prueba entre el verdadero y el falso profeta era tanto razonable como natural. Las instrucciones eran "Y si dijeres en tu corazón ¿cómo conoceremos la palabra que Jehová nos ha hablado? Si el profeta hablase en nombre de Jehová, y no se cumpliese lo que dijo,  ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción lo habló tal profeta; no tegas temor de él" (Dt 18:21-11).


     La responsabilidad del profeta de hablar por Dios y la estipulación de que el pueblo oyese está registrado en el mismo centro de la Ley establecida para Israel. Sin duda el pasaje, como muchos otros, tiene su cumplimiento final en el ministerio profético de Cristo. Cristo es  el último de todos los profetas; el último Sacerdote entre todos; el último Rey entre los reyes. Esta instrucción es una autorización inmediata a los profetas que bajo el poder de Dios sucedieron a Moisés. El pasaje dice "Profeta de enmedio de tí, de tus hermanos como yo, te levantará Jehova tu Dios; a él oiréis... Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que Yo le mandaré. Mas  a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta" (Dt. 18:15, 18, 19). El verdadero mensaje del profeta tenía que ser recibido y obedecido por toda la casa de Israel desde el rey en su trono hasta el menor en el reino. De esos pasajes, sin embargo, esas porciones determinadas por el Espíritu de Dios  fueron hechas canónicas. El verdadero profeta atestiguaba su propio mensaje y demostraba su autoridad por medio de evidencia sobrenatural. Esto no presuponía que un profeta atestiguase el mensaje recibido por otro profeta y trasmitido con autoridad. Tal corroboración puede observarse especialmente tocante a los escritos que tienen su lugar en el canon del Nuevo Testamento.



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martes, 15 de noviembre de 2011

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2. LA RELACION DEL REY CON LAS ESCRITURAS. La relación del rey con las Escrituras es como sigue: "y cuando se siente sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí en un libro una copia de esta ley, del original que está al cuidado de los sacerdotes Levitas, y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida, para que aprenda a temer a Jehová su Dios, para guardar todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para ponerlos por obra" (Dt. 17:18, 19). Aunque ningún rey gobernó a Israel hasta después del período de los jueces- un período de cerca de quinientos años- el sistema  mosaico anticipaba el oficio de rey proveía la amonestación divina que gobernaba la actitud del rey hacia las Escrituras. El rey  recibió su autoridad gubernamental por la cual él podía dar muerte a profetas y sacerdotes; pero en su relación a la Palabra de Dios escrita, el rey no era diferente al más humilde de sus súbditos.
   3. LA RELACION DE LOS OFICIALES CON LAS ESCRITURAS. Los jueces eran mediadores en asuntos comunes; pero si venía ante ellos al gún asunto muy difícil para el juez se  apelaba a los sacerdotes, quienes servín como una corte suprema sobre los jueces. El juez era instruido de esta manera: "Cuando alguna cosa te fuera difícil en el juicio, entre una clase de homicidio y otra (civil), entre una clase de derecho legal y otra (ceremonial), entre una clase de herida y otra (lepra), en negocios de litigio en tus
ciudades; entonces te levantará y recurrirás al lugar que Jehová tu Dios escogiere; y vendrás a los sacerdotes y levitas, y al juez que hubiere en aquellos días, y preguntarás,  y ellos te enseñarán la sentencia del juicio. Y harás según la sentencia que te indiquen los  del lugar que Jehová escogiere, y cuidarás de hacer según todo lo que  te manifiesten" (Dt. 17:8-10). Los versículos que siguen a los ya mencionados, prescriben la pena de muerte para aquellos que rehusen hacer conforme a la decisión de la corte suprema de Israel. El servicio del juez, el rey, o el sacerdote tocante a la ley de Dios escrita era el de interpretación y admisnistración y nunca el de la elevada responsabilidad de escribir u originar la leyes. Ellos estaban para mostrar la sentencia del juicio "conforme a la Ley" (Dt. 31:9-13).

4. RELACION DE LOS LEVITAS CON LAS ESCRITURAS. A los levitas les fue conferida la custodia de las Escrituras. De modo que ellos fueron instruidos: "Tomad este libro de la ley, y ponedlo al lado del arca del pacto de Jehová nuestro Dios, y esté allí por testigo contra tí" (Dt. 31:26).



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lunes, 14 de noviembre de 2011

TEOLOGÍA SISTEMÁTICA


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Canonicidad y Autoridad




V. LAS ESCRITURAS SON AUTORITATIVAS
POR HABER SIDO RECIBIDAS, TRANSMITIDAS
Y ATESTIGUADAS POR LOS PROFETAS



    Los profetas del viejo orden fueron divinamente designados como voceros de Dios, y lo mismo es cierto de los profetas del Nuevo Testamento. Cuando hablaba con el apóstol Juan el ángel dijo: "Yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos los profetas" (Ap. 22:9). Los profetas están entre los líderes sobresalientes del nuevo orden (Ef. 2:20): y ellos hablan para la edificación, la exhortación y el consuelo de los santos (1Co. 14:3).
     La ley mosaica designó responsabilidades específicas a varios grupos y oficiales del Antiguo Testamento con respeto  a las Escrituras.


    1. LA RELACION DE LA CONGREGACION CON LAS ESCRITURAS. La cogregación de Israel fue amonestada. "No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová que yo os ordeno" (Dt. 4:2). Así que el pueblo no tenía autoridad para originar ni comunicar, pero sí fueron mandados a guardar los mandamientos del Señor, que incluyen la habilidad de identificar esos Oráculos a los cuales ellos debían de ser abedientes.



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